La fatal idea de cazar y convertir los hipopótamos en mascotas

Un nuevo video volvió a poner a hablar a todos del supuesto tráfico de crías de hipopótamos. Aunque hace rato se denuncia, hasta ahora las autoridades no han capturado a nadie por este delito.

Marius Els era un militar retirado. Vivía en Sudáfrica, su país, en una finca de 160 hectáreas. Ese espacio lo convirtió en un santuario de fauna, donde alcanzó a tener animales de 20 especies. Marius se jactaba de su pequeño paraíso, pero su mayor orgullo era Humphrey, un hipopótamo que había criado desde los cinco meses, y que a los seis años alcanzó el tamaño y el peso desproporcionados típicos de su especie: 1.200 kilos de hueso, carne, grasa y piel.

El exmilitar posaba, sonriente, sobre el lomo de Humphrey, mientras el animal, con sus patotas, atravesaba el lago que su dueño le había fabricado. “Es como mi hijo, para mí es como un humano”, señaló Marius en una ocasión. Contento, comentaba que sus amigos le tenían miedo a Humphrey, el animal más peligroso del África, pero alegaba que él y el pesadísimo mamífero tenían una relación especial.

En noviembre de 2011, seis años desde comenzada la inusual amistad, el cuerpo de Marius fue encontrado en el lago que había construido para Humphrey. El cadáver solo fue hallado horas después de lo sucedido, pero sobre la piel quedaron evidentes las mordidas que el animal propinó a quien fuera su dueño.

La historia de Marius y su hipopótamo pareciera remotísima, de un continente alejado y desconocido, sino no fuera porque acá en Colombia, gracias al capricho de un narcotraficante, hay cientos de Humphreys.

FUENTE EL COLOMBIANO