Las vías del Milagro Antioqueño: Autopista al Magdalena, el nuevo camino hasta Puerto Berrío

Durante algo más de 60 años el vetusto puente Monumental, un armazón metálico de 500 toneladas y siete pilas de acero, fue el cordón que unió a Antioquia con los Santanderes. Inaugurado en 1961, el puente de 540 metros fue la novedad en el puerto antioqueño que le rinde homenaje al general Pedro Justo Berrío, hasta que otra mole, de otro tiempo, conquistó la inmensidad del río Magdalena que en ese punto se abre a sus anchas como si fuera la sala de su casa.

Una nueva estructura, de más del doble de longitud que el Monumental —este tiene 1.360 metros de largo—, se levantó dentro de la autopista al río Magdalena, una de las ocho vías de cuarta generación que se construyen en Antioquia, para convertirse en la conexión más importante de Antioquia con el centro y el norte del país.

El principal desafío que se tuvo que sortear durante su construcción fue vencer la cuenca de inundación del río, que se extiende por más de un kilómetro. Para lograrlo, la concesión ideó un sistema de montaje que primero sentó unos apoyos provisionales sobre las aguas del Magdalena y luego apoyó las bases definitivas del puente, empleando unos gigantescos gatos hidráulicos. La estructura costó más de $126.000 millones.

Para cruzar el río ya no será necesario entrar al casco urbano de Puerto Berrío, ni se volverá a sentir como el olor del pan mariquiteño se cuela por los vidrios de los carros, porque el nuevo puente queda a las afueras del pueblo.

La autopista, muy lustrosa, sigue al otro lado hasta Cimitarra (Santander), conectando el tráfico con la Ruta del Sol, principal arteria de la Nación.

Esta es una de las cuatro fases del proyecto de infraestructura que cuesta $1,87 billones y que se extiende a lo largo de 153,3 kilómetros.

Tiene forma de V: el punto de origen es el Alto de Dolores en Maceo, de ahí se desprende un ramal que pasa por Vegachí, Yalí, Yolombó y llega a Remedios; y otro ramal que llega hasta Puerto Berrío.

La unidad uno tiene 35,5 kilómetros y va de Remedios a Vegachí. Apenas avanza en un 10,54%; mientras que el trazado de la unidad dos conecta a Vegachí con el Alto de Dolores (Maceo) y registra una ejecución del 26,93% en sus 34,8 kilómetros.

Aquí se construye una calzada de dos carriles, con una velocidad de diseño de 80 kilómetros por hora. Hoy se están abriendo los frentes de obra restantes sobre el trazado del proyecto. Según la concesión, se desarrollan excavaciones, formaciones de terraplenes, drenajes, cunetas, viaductos y puentes.

El principal reto constructivo en esta zona limítrofe entre el Nordeste y el Magdalena Medio ha sido la inestabilidad de los taludes, por lo que ha sido necesario poner tierra firma con apoyos y soportes.

En medio de la cordillera que se va reduciendo a medida que se acerca el valle, se abren paso 600 equipos, entre orugas, bulldozer, rodillos compactadores, grúas, carros de perforaciones y volquetas.

La tercera unidad de la autopista mide 49 kilómetros y va desde el Alto de Dolores (Maceo) hasta el empalme del nuevo puente en Puerto Berrío. En esta la ejecución avanza en 72,42% con la rehabilitación de la vía existente. Se prevé que todo el corredor se entregue en el segundo semestre de 2023.

La baja ejecución en los otros tres frentes se debe a que en abril de 2019 los trabajos se paralizaron por problemas entre la concesión y la constructora.

FUENTE EL COLOMBIANO