El proyecto Valle de San Nicolás ya va en un 90 % de ejecución

A principios de diciembre, el proyecto Valle de San Nicolás, desarrollado por EPM con el objetivo de expandir a la zona del Oriente cercano el sistema interconectado de aguas, ya se encontraba en un 90 % de ejecución. La obras servirán tanto para la provisión del servicio de acueducto como para la disposición de aguas residuales y tienen, según explicó Daniel Pérez, ingeniero sanitario y líder del proyecto, el propósito adicional de contribuir a la integración de la ciudad región con los valles de Aburrá y San Nicolás, dar soporte al crecimiento urbanístico, regular la demanda en la zona, optimizar el uso del Embalse La Fe y favorecer la protección del recurso hídrico.

En concreto, con esas obras cuya inversión supera los 43 mil millones de pesos, EPM prestará el servicio de acueducto y parcialmente de saneamiento en el Alto de Las Palmas (Envigado), y las zonas rurales del norte de El Retiro y el sur de Rionegro. Además, dejará instalada la tubería en la zona de Gualanday (en este último municipio), para que por medio de otros proyectos se haga la interconexión para llevar el servicio de acueducto a esa zona.

El proyecto se dividió en cuatro etapas. La primera, ya finalizada, comprende la provisión de agua potable en el Alto de Las Palmas e incluyó la construcción de una captación en el Embalse Las Fe, una planta de potabilización, tres sistemas de bombeo, tres tanques de almacenamiento de agua potable, un tanque de bombeo, 20 kilómetros de redes de conducción e impulsión, y 39 kilómetros de redes de distribución de acueducto. A la fecha, 675 usuarios cuentan con el servicio de acueducto que se ofrece desde 2016 en ese sector de Envigado.

La segunda etapa, también terminada, comprende la provisión de agua potable en El Retiro y para ello se construyó un sistema de bombeo de agua tratada, un tanque de almacenamiento ubicado al frente del Embalse La Fe, dos kilómetros de redes de impulsión y aproximadamente doce kilómetros de redes de distribución regulada con seis estaciones reguladoras de presión.

Las obras de la tercera etapa también terminaron y son utilizadas para el saneamiento en los centros poblados del Alto de Las Palmas, con la construcción de un colector; y de El Retiro, con la ampliación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales. Finalmente, la cuarta etapa se encuentra en ejecución y comprende la provisión de agua potable para Rionegro con la construcción de 15,3 kilómetros de red no regulada, 17,5 kilómetros de redes reguladas de acueducto y cuatro estaciones reguladoras de presión.

“Este proyecto desde su planeación tenía como objetivo impactar positivamente a 25 mil usuarios en los tres municipios”, dice Daniel Pérez. Sin embargo, los alcances son mayores si se tiene en cuenta que solo en Rionegro cerca de 35 mil usuarios se verán beneficiados con mayor confiabilidad y calidad del agua a partir de junio de 2021, gracias a la tecnología que se implementará en la planta de potabilización, y a que ahora el municipio contará con dos fuentes de agua, con la entrada en funcionamiento de la que fue construida en el Embalse La Fe.

FUENTE MI ORIENTE