Tejer: el trabajo más común de los presos para redimir pena

De las más de 122.000 personas que están detenidas en las cárceles del país, ya sea sindicados o condenados por un delito, el 78,8 por ciento realiza hoy actividades de trabajo y estudio con el fin de redimir su pena y disminuir el tiempo en prisión. Así se lee en las cifras del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).

Según esa estadística, la actividad con la que la mayoría de detenidos redime su condena es con los telares y tejidos. Esa labor abarca la elaboración de bolsos, aretes, pulseras, hamacas y chinchorros o la confección de uniformes. Con esa actividad, 10.707 presos intentan reducir su tiempo en la cárcel.

Tejiendo manillas, aretes y collares es, precisamente, como pasa los días Luis Alfredo Garavito en la cárcel La Tramacúa, en Valledupar. Garavito es el mayor violador y asesino de niños en Colombia, quien confesó los homicidios de por lo menos 140 niños, cometidos entre 1992 y 1999.

A Garavito, que hoy tiene más de 60 años, se le atribuyen por lo menos 200 casos de menores de edad abusados sexualmente y asesinados. En su contra hay varias condenas por las que paga más de 50 años de prisión.

Como Garavito no sale de su celda –ni siquiera en la hora diaria que tiene para tomar el sol–, los guardias le llevan los elementos con los que realiza las artesanías. 
Esas herramientas se las entregan en una especie de tienda móvil que circula por el corredor del patio de la cárcel de máxima seguridad de Valledupar.

FUENTE EL TIEMPO

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