Así invertirá la U. de A. los recursos adicionales

Un año difícil, pero, a fin de cuentas, un buen año. Al terminar el día, dice John Jairo Arboleda Céspedes, rector de la Universidad de Antioquia, la “pila” y las energías se van agotando, pero hay que mantener el entusiasmo.

Y sí que ha sido un 2018 movido: asambleas multiestamentarias, un paro que ajusta casi cuatro meses y una serie de discusiones acaloradas en torno a la difícil situación financiera de las universidades públicas del país.

EL COLOMBIANO conversó con Arboleda sobre cómo van a destinarse los nuevos recursos prometidos por el Gobierno Nacional, así como el balance de un año con muchas variables para sortear en el intento por salvar el semestre académico.

Usted dice que ha sido un año difícil, ¿cuáles son las opciones para retornar a las clases?

“El paro lleva entre 3 o 4 meses, solo se había avanzado seis semanas, pero me parece que es una ganancia enorme que la educación superior pública haya estado en la agenda política de todo el país, porque creemos que sí ha existido una deuda histórica con las instituciones estatales.

Esperamos que las decisiones de la mesa de negociación con el Gobierno Nacional nos permitan generar fechas concretas de reinicio de actividades y del trámite del semestre 2018-2. Vamos a reanudar el 14 de enero y prevemos que a la semana siguiente, a más tardar la primera semana de febrero, estemos retomando actividades”.

Precisamente cuando iniciaron las movilizaciones, usted asistió a la asamblea estudiantil y se puso la camiseta en apoyo a la causa…

“Nos parece un reclamo justo. Los recursos que se estaban transfiriendo no eran ni siquiera suficientes para funcionar. Siempre dijimos, donde quiera que fuimos, que mientras la protesta se hiciera dentro del marco de la Constitución y la Ley, que nosotros íbamos a acompañar la movilización. Después, cuando comienzan los enfrentamientos con la Fuerza Pública, pues no podemos seguir acompañando estos procesos y sí llamando la atención de los estudiantes a que mantengan la movilización dentro del marco de la Constitución”.

¿En cuánto cierra
el déficit de la U. de A.
en este periodo?

“Estaba proyectado un déficit de 68.700 millones de pesos para este año, pero hemos logrado disminuirlo y vamos a cerrar 2018 con un déficit de 62.000 millones de pesos”.

Como parte de las negociaciones, el Gobierno Nacional acordó $4,5 billones adicionales para el funcionamiento de las instituciones estatales. ¿Cómo se aterrizan estas cifras al caso de la U. de A.?

“Tendremos un 0,5 adicional a los 3 puntos al IPC que ya había anunciado el Gobierno. Cada punto significa unos 30.000 millones de pesos para el sistema, que se distribuyen de acuerdo a los históricos del artículo 86 de la Ley 30. A nosotros nos tocan aproximadamente 15 o 16 mil millones de pesos. Vamos a pasar, en términos de lo que anunció el Gobierno, de 338.000 millones de pesos de base presupuestal para el 2019, a 440.000 millones de base presupuestal para 2023”.

¿Y qué priorizarán
con esos recursos?

“Nos servirán para tener más plazas para profesores. En este momento tenemos 1.606 plazas, la idea es crear 30 adicionales por año en la próxima década. Mejoraremos los contratos laborales de profesores de cátedra y, por supuesto, también se destinarán recursos a bienestar universitario y a seguir consolidando la presencia en regiones”.

Aún con la dificultad para cerrar el semestre, ¿cuáles fueron los principales avances este año?

“En 2018 creamos la Unidad Especial de Paz, porque el compromiso es ayudar en ese proceso, que todo el conocimiento llegue a las regiones que están viviendo el conflicto y también el posacuerdo. También creamos la Unidad Universitaria para el Tratamiento de Conflictos, porque creemos que es importante que los universitarios tratemos de resolver los problemas sin necesidad de recurrir a los procesos disciplinarios.

Logramos, por primera vez, acuerdos con los sindicatos de la Universidad y nos mantuvimos cerca a la comunidad: nos sentamos con todos, asistimos a asambleas y contamos con una mesa de diálogo para hablar de estas problemáticas. Seguimos muy comprometidos con la regionalización y estamos acompañando esta estrategia con una política transversal de internacionalización”.

Hace énfasis en la
regionalización, pero en estas zonas cada vez se presentan menos jóvenes a los programas de pregrado. ¿Cómo sortear eso?

“Con la diversificación de la oferta en pregrado y posgrado: llevar más programas que sean pertinentes y obedezcan a las vocaciones e idiosincracia de los habitantes de esos territorios. Que los jóvenes no entren a estudiar simplemente porque no hay nada más que hacer, sino que encuentren allí respuestas importantes a sus aspiraciones”.

Si 2018 fue el año de las discusiones sobre la desfinanciación de las universidades, ¿cuál cree que será el debate en 2019?

“El próximo año será el de la consolidación de la universidad pública sobre lo conseguido en esta movilización. Será un año muy bueno, porque nos va a permitir, con base en lo acordado, tener recursos suficientes para fortalecer las universidades públicas, pero también para crecerlas” .

Fuente El Colombiano

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