Lisandro Meza, El Rey Que Ahora Tiene Corona

El acordeonero cumplió, a sus 80 años, el sueño de acreditarse como monarca del Festival Vallenato. Asegura que las derrotas pasadas impulsaron su carrera.

Por primera vez en la historia del Festival Vallenato, cuya edición 51 culminó el pasado martes, fueron coronados dos grandes reyes del acordeón. Además del boyacense Julián Mojica, ganador en la categoría profesional, Lisandro Meza Márquez, a sus 80 años, cumplió el sueño de recibir en la capital cesarense la corona que lo acredita como monarca de este certamen cultural.

El músico sabanero fue coronado por las coristas de Carlos Vives, el homenajeado este año, quien pidió el aval del pueblo para brindarle una enorme alegría a este maestro que celebra 60 años de carrera artística.

“Pueblo, ¿es este o no el Rey que queremos?”, preguntó Vives, quien fue respaldado con un fuerte aplauso por parte de los más de 40.000 espectadores que colmaron las gradas del Parque de la Leyenda Vallenata ‘Consuelo Araujonoguera’.

EL HERALDO habló con Lisandro Meza en la comodidad de su casa ubicada en el barrio Los Nogales de Barranquilla sobre este tributo. Allí expresó que gracias a Carlos Vives ya no volverá a ser llamado el ‘rey sin corona’. “Me siento dichoso de que por fin se me haya hecho un reconocimiento ante el pueblo vallenato como Rey del Acordeón. Le agradezco inmensamente a Carlos Vives, quien se acordó de todos los juglares y me honró con esa corona. Se me salieron las lágrimas, porque siempre había soñado con un momento así”, dijo Meza oriundo del corregimiento El Piñal, jurisdicción de Los Palmitos (Sucre).

Es tanta la gratitud que siente por Vives, a quien conoció en 1986 durante el rodaje de la telenovela Gallito Ramírez, en la que participó como su palabrero, que Meza ahora va a grabar junto a él dos de sus grandes éxitos: Morenita del Sinú y María Almanza. “Tengo una amistad muy bonita con él, me identifico con este hombre porque él al igual que yo y Alfredo Gutiérrez ayudó a internacionalizar el vallenato. Fuimos nosotros tres los que bregamos por internacionalizar el género y por eso lo reconozco también como un grande, aún con su pinta ‘rockanrolera’, lo que canta es vallenato o el rock de su pueblo como lo llama”.

Su lucha por la corona

En 1969, cuando el denominado ‘Macho de América’ tenía 31 años, se presentó por única vez al Festival Vallenato. Por ese entonces ya acumulaba 11 años de trayectoria con Los Corraleros de Majagual y se sentía seguro de que podía hacer historia.

“Me presenté con mi propia puya (La puya Upa ja), el son Desde que te fuiste Rafa, el paseo Canta vallenato y el merengue El viejo Miguel; pero para el jurado no fui el mejor y eso generó un descontento muy grande, no solo en mí, sino también en mis seguidores, quienes lloraban por el fallo en la final que disputé ante Colacho Mendoza, quien nos ganaría a Andrés Landero, Alfredo Gutiérrez y a mí”, rememoró con nostalgia mientras acariciaba un sillón morado en su sala.

Sin embargo, sus ojos se iluminan al decir que esta derrota le sirvió para trazarse nuevas metas musicales. “Vislumbré que el vallenato era más que los cuatro aires tradicionales y creé mi estilo. Hice una salsa en acordeón Entre rejas, luego El Guayabo de la Y, Juventud flaca y loca, y Baracunatana, que es otra salsita en acordeón. Yo fui el creador del cumbión con el tema Las tapas y también del estilo con el que se toca el bajo en el vallenato (mentor cacu). Así que yo he hecho muchos aportes al vallenato y por eso me comenzaron a llamar ‘El Rey sin Corona’, aunque realmente nunca me hizo falta el título de Rey Vallenato”.

“Para triunfar en la música vallenata no se necesita de una corona sino convertirse en un músico integral que ejecute bien el acordeón, cante y componga, eso es lo que al final le marcará el camino del éxito, no un objeto decorativo”, agregó.

Lisandro, que en 1978 fue galardonado como Rey Sabanero del Acordeón en Sincelejo, asegura que su escuela musical está inspirada en Emiliano Zuleta Baquero y Lorenzo Morales, y le fue enseñada por el fallecido juglar Pedro Socarrás.

“Mis notas son vallenatas, aunque al principio los ortodoxos del vallenato hayan dicho que los sabaneros no servíamos para hacer esta música. He logrado mucho con esta y la he llevado por muchos rincones del planeta donde jamás habían escuchado un acordeón como Luanda (Angola), donde estuve en 2001, así que mi mensaje es claro, todo el que trabaje en pro de nuestro folclor merece ser reconocido a lo grande, llámese Carlos Vives, los hermanos Zuleta o Lisandro Meza”.

60 años por lo alto

El creador de éxitos como Domingo 24, La miseria humana, El hijo de Tuta, Estás pilla’o entre otros está celebrando 60 años de carrera artística con el álbum El viaje musical de Lisandro Meza, una recopilación de 30 clásicos y también con el lanzamiento del libro Lisandro Meza canta en estas páginas, escrito por el sincelejano Amaury Pérez Banquet con la guía del sabanero.

Durante seis décadas, Meza ha grabado 127 álbumes, 41 de ellos con Los Corraleros de Majagual y otros 86 en solitario, paseándose así por Europa, África, Norteamérica y Centroamérica. “Los países donde más me contratan son Ecuador, Perú, Argentina y en toda Centroamérica, constantemente viajo por allá acompañado de mis hijos Joche y Chane. Ellos también tocan acordeón”.

Este hombre que tiene siete hijos con Luz María Domínguez (La Niña Luz), reveló que la próxima semana lanzará el sencillo La bomba de Odebrecht, con el que de manera jocosa pondrá nuevamente en el tapete este escándalo de la constructora brasileña que en Colombia y muchos países sobornó a funcionarios para obtener beneficios en contrataciones públicas.

“Sigo haciendo música nueva, no me canso, vengo con esta bombita que sacará muchas carcajadas, no puedo darles más detalles, pero sé que se pegará en la radio”.

Sobreviviente a ocho accidentes

El maestro Lisandro Meza es uno de los preferidos en Cali, capital mundial de la salsa, plaza en la que logró 19 veces poner la canción de la Feria por encima de agrupaciones como El Gran Combo de Puerto Rico, La Sonora Ponceña, Richie Ray y Bobby Cruz. “El año pasado me dieron un reconocimiento por ser el único artista con este récord”, dice con humildad.

Pero todo no ha sido alegría en su vida, también ha experimentado capítulos amargos, de los cuales entrega pocos detalles.

“He tenido siete accidentes automovilísticos. En Ecuador me caí de un tercer piso y abajo había una construcción, se me metieron unas varillas por los cachetes que si me atraviesan la garganta de seguro no estuviera echándole el cuento. Además tengo mis dos piernas fracturadas, la derecha partida en cinco partes. Todo esto fue producto de los brujos, quienes me querían acabar, pero yo le oro mucho a Dios y él es quien me ha tenido a salvo para seguir alegrando la vida de muchos con mis canciones”.

Fuente El Vallenato

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