Desde Birmania, papa Francisco llama al respeto de los grupos étnicos

En ese país se ha presentado la exclusión y el éxodo de la comunidad musulmana de los rohinyás.

El papa Francisco se encuentra de visita en Birmania, un país de mayoría budista, con apenas un 1% de católicos y que vive una crisis humanitaria debido a la persecución que ha sufrido la población rohinyá, que profesa la fe musulmana y que ha sido víctima de ataques por parte de la fuerza pública.

Según han dicho autoridades de ese país hace varios años, los rohinyás se asentaron en el territorio pero no pertenecen al mismo, por lo que les han negado sus derechos y han sido sometidos a distintas torturas, de acuerdo a las denuncias de organismos internacionales.

Eso los ha llevado a refugiarse en la frontera con Bangladesh e incluso se calcula que más de 600.000 han cruzado hacia el vecino país. De esa forma se ha generado una de las crisis humanitarias más grandes de los últimos años.

El papa Francisco ha denunciado la situación y es por eso que su visita a Birmania ha generado polémica. Durante su primer día se reunió en Rangún con el jefe del ejército de ese país, ante quien recordó la responsabilidad que tiene mientras pasan por el período de transición en el que se encuentran.

En su segundo día tuvo un encuentro con el presidente Htin Kyaw y la consejera de Estado o jefe de facto, Aung San Suu Kyi, quien recibió el Premio Nobel de Paz en 1991. Ante ellos señaló que es importante respetar y reconocer a cada integrante de la población.

“El futuro de Birmania debe ser la paz, una paz basada en el respeto de la dignidad y de los derechos de cada miembro de la sociedad, en el respeto por cada grupo étnico y su identidad”, señaló Francisco, aunque no nombró directamente a los rohinyás.

El pontífice pidió que su viaje sea un impulso para la reconciliación nacional y pidió a las comunidades religiosas a contribuir en ese aspecto. Agregó que las diferencias religiosas no deben ser motivo de división, “sino un impulso para la unidad, el perdón y la tolerancia”

El papa Francisco se encuentra de visita en Birmania, un país de mayoría budista, con apenas un 1% de católicos y que vive una crisis humanitaria debido a la persecución que ha sufrido la población rohinyá, que profesa la fe musulmana y que ha sido víctima de ataques por parte de la fuerza pública.

Según han dicho autoridades de ese país hace varios años, los rohinyás se asentaron en el territorio pero no pertenecen al mismo, por lo que les han negado sus derechos y han sido sometidos a distintas torturas, de acuerdo a las denuncias de organismos internacionales.

Eso los ha llevado a refugiarse en la frontera con Bangladesh e incluso se calcula que más de 600.000 han cruzado hacia el vecino país. De esa forma se ha generado una de las crisis humanitarias más grandes de los últimos años.

El papa Francisco ha denunciado la situación y es por eso que su visita a Birmania ha generado polémica. Durante su primer día se reunió en Rangún con el jefe del ejército de ese país, ante quien recordó la responsabilidad que tiene mientras pasan por el período de transición en el que se encuentran.

En su segundo día tuvo un encuentro con el presidente Htin Kyaw y la consejera de Estado o jefe de facto, Aung San Suu Kyi, quien recibió el Premio Nobel de Paz en 1991. Ante ellos señaló que es importante respetar y reconocer a cada integrante de la población.

“El futuro de Birmania debe ser la paz, una paz basada en el respeto de la dignidad y de los derechos de cada miembro de la sociedad, en el respeto por cada grupo étnico y su identidad”, señaló Francisco, aunque no nombró directamente a los rohinyás.

El pontífice pidió que su viaje sea un impulso para la reconciliación nacional y pidió a las comunidades religiosas a contribuir en ese aspecto. Agregó que las diferencias religiosas no deben ser motivo de división, “sino un impulso para la unidad, el perdón y la tolerancia”.

La líder Suu Kyi agradeció las palabras del papa y reiteró la necesidad de la reconciliación nacional. Calificó a Francisco como “un buen amigo que le da un apoyo inestimable a su país”. Sin embargo esta ha sido criticada por guardar silencio frente a la crisis de los rohinyás.

Fuente Caracol Radio

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