Claves para lograr un buen clima laboral

El clima laboral se define como el medio ambiente, humano y físico, en el que se desarrolla el trabajo cotidiano, que, sin lugar a dudas, influye en la satisfacción de los trabajadores y, por ende, en su productividad.

“El ambiente en el lugar de trabajo es determinante. Es en ese lugar en donde un empleado pasa la mayor parte de su tiempo, y si no está a gusto, estimulado adecuadamente, la productividad puede afectarse. Es muy importante que un patrono tenga en cuenta este aspecto”, asegura Candelaria Torralvo, ingeniera industrial.

Si bien las directivas de la empresa deben trazar políticas relacionadas con este tema, la responsabilidad de alcanzar un adecuado clima laboral no solo es responsabilidad de ellas, sino una tarea de cada uno de los trabajadores, quienes deben mantener relaciones respetuosas, equitativas y confiables.

De otro lado, según Axxa Colpatria, factores como el equilibrio entre lo laboral y lo familiar son vitales a la hora de tener empleados motivados. “Reconocer al trabajador como un ser humano y no olvidar que la familia sigue siendo el eje de la sociedad son claves para facilitar la convivencia en el trabajo”, aseguran.

Además, explican que no se puede hablar de un único clima laboral, sino de la existencia de ‘subclimas’ que coexisten simultáneamente. “Así, una unidad de negocio dentro de una organización puede tener un ambiente de trabajo excelente, mientras que en otra puede ser o llegar a ser muy deficiente. Por esta razón, es necesario identificar los ‘subclimas’ que se presentan dentro de la compañía y trabajar en cada uno de ellos”, señalaron.

A continuación, presentamos 10 aspectos claves para generar un ambiente laboral agradable en las compañías.

Factores que influyen en el clima laboral

De acuerdo con LGM Gestión Empresarial, algunos factores determinantes que contribuyen a tener un buen clima laboral son:

1. Condiciones físicas. Se refiere a las características medioambientales de las que dispone la empresa para que los empleados desarrollen su trabajo: iluminación, sonido, distribución de los espacios, ubicación de las personas, utensilios, etcétera. Por ejemplo, se ha demostrado científicamente que las mejoras en la iluminación de las áreas de trabajo aumentan significativamente la productividad.

2. Independencia. Mide el grado de autonomía de las personas en la ejecución de sus tareas habituales. El hecho de que cualquier empleado disponga de toda la independencia que es capaz de asumir favorece el buen clima laboral.

3. Implicación. Se refiere al grado de entrega de los empleados hacia la empresa. Es muy importante saber que la mejor forma de generar implicación en los empleados es a través de un liderazgo eficiente y unas condiciones laborales aceptables. Si no se consigue, hay riesgo de escapismo y absentismo laboral.

4. Igualdad. Este es un valor que mide si todos los miembros de la empresa son tratados con criterios justos. La escala permite observar si existe algún tipo de discriminación. El amiguismo y la falta de criterio ponen en peligro el ambiente de trabajo, sembrando la desconfianza y el rencor.

5. Liderazgo. Es muy importante la capacidad de los líderes para relacionarse con sus colaboradores. Un liderazgo que es flexible ante las múltiples situaciones laborales que se presentan y que ofrece un trato a la medida de cada colaborador genera un clima de trabajo positivo, que es coherente con la misión de la empresa y que permite y fomenta el éxito.

6. Relaciones. El grado de madurez, el respeto, la manera de comunicarse unos con otros, la colaboración, el compañerismo, la confianza, todos estos son aspectos de suma importancia. La calidad en las relaciones humanas dentro de una empresa es percibida por los clientes.

7. Reconocimiento. Es fácil reconocer el prestigio de quienes lo ostentan habitualmente, pero cuesta más ofrecer una distinción a quien, por su rango, no suele destacarse. Cuando nunca se reconoce un trabajo bien hecho, aparece la apatía y el clima laboral se deteriora progresivamente.

8. Remuneraciones. El sistema de remuneración es fundamental para el buen clima laboral. Los salarios medios y bajos con carácter fijo no contribuyen, porque no permiten una valoración de las mejoras ni de los resultados.

9. Organización. Hace referencia a la existencia de métodos operativos y establecidos de organización del trabajo. ¿Se trabaja mediante procesos productivos? ¿Se trabaja por inercia o por las urgencias del momento? ¿Se trabaja aisladamente? ¿Se promueven los equipos por proyectos? ¿Hay modelos de gestión implantados?

10. Otros factores. La formación, las expectativas de promoción, la seguridad en el empleo, los horarios, los servicios médicos, entre otros, son factores que también inciden fuertemente en el clima laboral.

¿Qué hacer cuándo hay problemas?

Ningún problema es tan grave como para que sea imposible de solucionar, pero tampoco hay inconvenientes a los que no se les deba prestar atención, ya que pueden convertirse en una “bola de nieve”. Estas medidas, recomendadas por la firma Aliados Laborales, pueden ayudar a solucionar los inconvenientes en el trabajo:

– Generar los espacios de diálogo sincero y buscar soluciones conjuntas suelen ser la salida más apropiada. Los jefes (si no están involucrados) no deben tomar partido, pero tampoco deben ignorar lo que ocurre.

– Para evitar tensiones y lograr una mayor sinceridad de las personas involucradas, es recomendable hacer unos descargos iniciales, de manera individual, para luego realizar una reunión conjunta y aclarar los motivos de las diferencias.

– La comunicación eficaz entre el personal y las directivas desde antes de que las cosas ocurran es la mejor herramienta para evitar posteriores “tragos amargos”. Los ejercicios de integración desde el principio del proceso también motivan a las partes a adaptarse de manera más rápida.

– Hablar con los trabajadores, por ejemplo, explicarles el porqué del aumento de trabajo (temporada, cambios, compromisos u objetivos más ambiciosos), es el primer paso para que entiendan que se trata de un proceso necesario.

– Es necesario conocer las aspiraciones de cada uno de los empleados, para fortalecer su desarrollo profesional.

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