“El Gato” de Botero sigue sin bigotes

La escultura “El Gato” que el maestro Fernando Botero donó al parque biblioteca del corregimiento de San Cristóbal perdió sus 14 bigotes.

Las piezas, cada una de 7 centímetros de largo y hechas en bronce, desaparecieron hace más de un año y aún no hay indicios de quién o quiénes pudieron ser los responsables.

Amalia Londoño, secretaria de Cultura de Medellín, aseguró que se trata de un acto de vandalismo y recordó que no es la primera vez que sucede. Por eso -dijo- se está evaluando la pertinencia de reemplazarlos.

Juan Carlos Sánchez, subsecretario de Bibliotecas y Patrimonio de Medellín, explicó que aún no está claro qué pasará con la escultura. “La obra hace parte del inventario de bienes del municipio, pero siempre que les ponemos esos pelos se los roban, son de cobre. Este año tenemos un contrato nuevo de mantenimiento, pero queremos dar el debate sobre la pertinencia de reemplazarlos, porque cada vez que los ponemos, desaparecen”.

Londoño dijo que consultará con el Museo de Antioquia para que, a través de ellos, se contacte al maestro Botero para conocer su opinión sobre los robos y las restauraciones. “Aún no se ha hablado con el Museo porque estoy esperando la primera reunión de la Junta Directiva, que no se ha hecho y la debe citar el Museo. Creo que debe ser en febrero”, agregó la funcionaria.

La decisión final será entonces concertada entre el artista, el museo y la Secretaría de Cultura, responsable del mantenimiento de 150 de las casi 500 esculturas que hay en la ciudad -las demás están en manos de privados-.

Sánchez explicó que este año hay un presupuesto de 800 millones de pesos para el contrato de mantenimiento de bienes muebles del municipio, pero consideró que es insostenible repararlos para que sigan siendo hurtados.

“La decisión será concertada porque son recursos públicos”, sentenció Londoño.

El Museo de Antioquia, por su parte, informó que presentará una propuesta de conservación de las esculturas de Botero a la Alcaldía. “Esta propuesta es habitual en el trabajo misional del museo de protección de la obra del artista, y en el pasado ya se han realizado trabajos similares de la mano de la administración municipal”, dijeron voceros de la entidad.

Mientras se define el futuro de la reparación, “El Gato” continuará en exhibición pues, según la Secretaría de Cultura, “el robo de los bigotes no afecta técnicamente el estado de la obra, por eso no es de atención prioritaria”.

Bigotes ya habían sido robados

Esta no es la primera vez que los bigotes del gato son hurtados. En abril de 2012, apenas dos semanas después de que la escultura fuera donada e instalada en una ceremonia a la que asistió el propio Botero, la Policía reportó que una de las piezas había sido arrancada.

El artista Armando Arango estuvo a cargo de la restauración, que se valoró en tres millones de pesos. Pero pocos días después un visitante tumbó otro de los pelos. “Estamos hablando de la restauración de una obra de arte. No es un trabajo de electromecánica ni soldadura, es algo muy dispendioso”, dijo en su momento Arango.

En 2013, Botero declaró que no le molestaba que quitaran los pelos a su escultura, porque creía que no se trataba de un acto de maldad. “En Medellín hay un respeto por el arte y aplican en él la cultura metro. No los rayan, no les hacen grafitis. Por el contrario, los cuidan. Quizá, y aunque es un hecho que no se debe repetir, quieren en casa un recuerdo, un poco del arte. No es maldad, es más cariño”, dijo el artista en un conversatorio realizado en San Cristóbal.

Otras obras de Botero han sufrido daños

El 6 de enero de 2002, cuando avanzaba el proceso de entrega e instalación de las 23 esculturas de la Plaza Botero, se presentó un robo: el espejo de una de las obras desapareció. La pieza fue recuperada por la Policía días después.

Y en junio de 1995 una explosión destruyó la escultura “Pájaro” ubicada en el Parque San Antonio. En el atentado murieron 28 personas. Aunque el artista restituyó la obra, la pieza afectada se mantiene en exhibición en memoria de las víctimas.

fuente el colombiano

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *