Se abre paso tendencia del poco maquillaje

Estudio afirma que las personas prefieren a las mujeres al natural. Famosas se unen al estilo y aparecen en eventos públicos con ‘cara lavada’.

Después de las pelucas blancas con canelones y rostros maquillados de blanco de la aristocracia de la época barroca, la imagen física deja la teatralidad con el desarrollo del cine para dar un look más sofisticado que resalta la belleza con colores fuertes. Pero en la actualidad –al parecer– el maquillaje se aleja de ambas imágenes; hombres y mujeres prefieren la menor cantidad de cosméticos en la piel, o eso asegura un estudio.

Una investigación de los programas de Psicología de las universidades de Bangor y Aberdeen –ambas del Reino Unido– publicada en Quarterly Journal of Experimental Psychology revela que las personas (sin distinción de sexo) ven más atractivas a las mujeres que lucen un aspecto más natural.

A esa conclusión llegaron Alex L. Jones, Robin S. S. Kramer y Robert Ward –autores del estudio– luego de realizar un experimento en el que pidieron a 44 mujeres maquillarse para ir a una fiesta, quienes fueron fotografiadas antes y después de aplicarse los productos. Luego utilizaron técnicas gráficas de computadora para variar la cantidad de cosméticos en las caras femeninas.

Así crearon una serie de 21 imágenes de cada una de ellas, en las que lucían con diferentes cantidades de maquillaje. Las fotos fueron mostradas al mismo número de estudiantes universitarios (tanto hombres como mujeres) para que optimizaran el atractivo para sí mismos, y dijeran lo que pensaban de lo que preferirían las mujeres y los hombres en general.

El resultado fue contundente. Ambos sexos escogieron las imágenes donde las modelos tenían cerca del 40% menos del maquillaje que usaron inicialmente. Pero aunque están de acuerdo en la cantidad de cosméticos que encuentran atractivos, sobrevaloraron las preferencias de ambos sexos.

Las personas encuestadas creían que las mujeres preferían menos maquillaje y los hombres más, y fue todo lo contrario. “Estos hallazgos sugieren que las percepciones de atracción con los cosméticos son una forma de ignorancia pluralista, por la cual las mujeres adaptan su uso a una percepción inexacta de las preferencias de los demás. Esto pone en relieve más errores en los ideales de atracción”, afirman los autores.

El mundo acoge la tendencia

Pese a que el estudio fue realizado en un país europeo –a muchos kilómetros de Colombia–, la tendencia mundial que se ha impuesto este año en el maquillaje es el nude. Eso explica el estilista y maquillador Lewis Repizo: “El maquillaje en la actualidad debe ser tenue y pulcro, al que se le denomina nude, que es lo más cerca al color de la piel. Entonces el eslogan de moda es: menos es mejor”.

A este estilo se han adaptado ya muchas famosas, algunas incluso lo han llevado al límite presentándose a eventos públicos con cara lavada. Entre los últimos casos se puede recordar a Alicia Keys en el programa The voice USA, que presenta actualmente, pero una de sus primeras apariciones sin maquillaje fue en la alfombra blanca de los MTV Video Music Awards. Como ella también lo hizo la actriz Mila Kunis en la portada de Glamour de julio, y la cantante británica Adele en un video que publicó en sus redes sociales para anunciar la cancelación de un concierto.

Este look natural, sin embargo, no significa no usar cosméticos, sino usarlos solo para corregir pequeñas imperfecciones. Lo cual necesita invertir más tiempo en el cuidado previo más que en tapar; con protectores solares o tratamientos no invasivos. “Se ‘sube la apuesta’ en eventos sociales de alto rango como matrimonios y quinceañeros, o en general de gran gala. Pero si se quiere usar bien hay que evitar sobrecargar la piel de todo, especialmente con base y sombras”, dice Repizo.

Hay quienes prefieren darle otra connotación a esta tendencia. Como es el caso de la cartagenera María Jiménez Pacífico, la modelo de talla grande colombiana más cotizada a nivel internacional –radicada en Islandia–. “En todo el mundo las mujeres viven afectadas y limitadas por todos los estándares de belleza que existen en la sociedad”, expresa, para argumentar el porqué de su nueva campaña #CelebroserYo.

A través de sus redes sociales, la modelo invitó a sus seguidoras a hacer videos sin filtros donde aparezcan sin maquillaje diciendo cómo celebran ser ellas mismas y cuáles estereotipos de belleza las han afectado en su vida.

“La campaña nació cuando me di cuenta de que no me sentía libre al 100% porque temía que me vieran fea si salía sin arreglarme, y todo viene de mi trauma de infancia cuando sufrí de bullying por mi peso. Así, empoderar a las mujeres para que se acepten como son es una continuación de los programas contra el bullying que ya vengo realizando hace varios años”, cuenta Jiménez.

Expertos en género señalan que el maquillaje no se debe tomar como herramienta de represión femenina. Pues si nos remontamos a sus orígenes, durante muchos siglos tuvo presencia más en el género masculino que en el femenino; haciendo referencia a un concepto amplio de la palabra maquillaje (tintes de cabello, pintauñas, pelucas, vestuarios, etc.)

Desde Egipto hasta occidente. El término maquillaje viene de la palabra “maquillage”, que era el nombre de la pintura que usaban en el rostro los actores de teatro en el siglo XIX, en Francia. Al principio, las cremas y polvos a base de azufre que usaban en las caras provocaron varias muertes por envenenamiento, hasta que en el siglo XIX surge otro producto, llamado esmaltado, para tratar de eliminar las arrugas de la piel.

Pero el origen del maquillaje se remonta a Egipto, en cuya cultura jugaba un papel principal. Mezclas de tierra, tintas, óxido, hierro y cenizas eran usadas para resaltar párpados y labios, depilar cejas y dar las formas alargadas a los ojos. También apelando a la sensualidad, la cultura japonesa lo utilizó en las geishas y así se fue expandiendo por todos los continentes adaptándose a las distintas tradiciones.

Aunque en este siglo se ha relacionado el maquillaje con la belleza y moda femenina, no siempre fue así; a lo largo de la historia ha tenido más presencia en lo masculino –como ya fue indicado–, pero estamos en una época en la que eso se invirtió. Eso expone la experta en género Pamela Flores, docente del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad del Norte.

“No creo que el maquillaje sea necesariamente una expresión o manifestación de la sumisión de la mujer. Todo lo que tiene que ver con el adorno, con la estimulación de la apariencia, es una vocación de los seres humanos. Todos, tanto hombres como mujeres, tenemos esa vocación de construir un personaje para la vida en sociedad. Decidir usar o no maquillaje son dos facetas de esa misma teatralidad que caracteriza al humano”, concluye Flores.

FUENTE EL HERALDO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *